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Judiciales

Evasión millonaria

Arrancó juicio a rosarinos acusados de liderar red que emitía facturas truchas

El proceso en el fuero federal promete ser muy extenso. Hay 18 personas implicadas.

El juez federal Osvaldo Facciano, del Tribunal Federal Oral 3 de rosario fue el encargado de recibir este viernes a 18 personas acusadas de encabezar un red que se ocupaba de crear empresas falsas y mediante ellas comercializar facturas falsas, en una maniobra que pudo ser desenmascarada y que ahora llega a instancia final de juicio.

La organización en cuestión nucleaba contadores, informáticos, administrativos, gestores, vendedores y hasta un escribano que quedó en el camino. La estructura ilegal lograba constituir sociedades fantasma, las inscribía ante la Afip para generar facturas truchas. Dichas facturas eran vendidas a otras firmas y personas que con ellas lograban facturar servicios y bienes que también eran falsos para evadir al fisco.

Es que con esas facturaciones clandestinas esos contribuyentes generaban un crédito fiscal o gastos ficticios para de esa manera disminuir los saldos de impuestos que corresponde ingresar tanto en IVA como ganancias.

Entre los acusados se cuentan el comerciante Ricardo Astudillo, la contadora María Cristina Ottaviano, el también contador Eduardo Furini, el gestor Marcelo Miranda Cairo, el empleado Miguel Centeno, el asesor de empresas Darío Migliorelli, el comerciante Fabián Mele, el músico Marcos Rete, el empleado administrativo Adrián Zeballos, el comerciante Iván Dobboletta y los empleados Guillermina Sgariglia y Hernán Racca. Todos ellso deben comparecer en el marco del proceso ante el juez Facciano, del Tribunal Federal Oral 3.

Solamente entre enero de 2015 y diciembre de 2016 emitieron 28.795 comprobantes con lo que generaron un crédito fiscal en relación al IVA de 247.315.951 pesos por un monto facturado mayor a 1.204 millones de pesos. Es por esto que en el juicio habrá abogados tanto de la Afip-DGI como querellantes.

La organización descubierta en 2016 vinculaba según los investigadores a dos grupos bien definidos con interrelación entre ellos. Por un lado, se desenvolvía la célula cuyo organizador principal es Ricardo Astudillo, quien fue imputado en ese rol junto a Ottaviano y Zeballos. En este grupo actuaba como testaferro Marcelo Cairo y funcionaba también como gestor dando de alta a empresas ficticias. Rete aparecía como socio de las empresas truchas.

Por otro lado aparece el grupo constituido por Marcelo Liporaci, organizador junto a Miguel Centeno, a quienes se les atribuye poseer usinas de facturación propias junto al contador Furini, e intercambiar estos comprobantes con ambos grupos.

En un tercer renglón aparecen personas que actuaban como empleados administrativos de estos grupos. Su rol en principio era confeccionar facturas electrónicas manuales. Allí están Melisa Cardozo, Hernán Racca, Nair García y Guillermina Scariglia.

En definitiva existían tres niveles: los organizadores del negocio de la usina de facturas truchas, los que vendían los servicios a comerciantes que mediante esos comprobantes evadían tributos o retenían créditos fiscales y en el escalón inferior las personas de bajos recursos que prestaban sus nombres para ser razón social de las inexistentes empresas inscriptas.

Este es un caso en el que se ofreció una cantidad de testigos que bordea el disparate: son en total 2.700 de los que ya se sabe la mayor cantidad no llegarán a comparecer por la imposibilidad material de escucharlos. Las audiencias se producirán los viernes a intervalos de 15 días sin una fecha final prevista para este juicio. El acusador es el fiscal de juicio oral Federico Reynares Solari.

09.04.2021 12:22 | Fuente:

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